La historia del rock

Revolviendo entre mis archivos, encontré esta nota que escribí para el suplemento joven del diario El Universal de México en Abril de 2002, por eso la nota está redactada con un castellano lo más neutro que me salió. La consigna era informar sobre el rock en general y sus origines en particular, apuntando a un público joven y poco informado sobre el tema.

Sin más introducciones, acá va la nota completa y sin modificaciones, tal cual salió publicada en el diario.

Amo la música y soy totalmente visceral con todo lo referido a ella. Una canción puede llegar a emocionarme hasta las lágrimas o puede darme convulsiones y ganas de vomitar. Seguramente voy a pisar algunos callos en el camino y me ganaré algunos enemigos, pero siempre recuerden esto: no soy el poseedor de la verdad absoluta. Lo que van a leer aquí es mi opinión, y solamente mi opinión. Lo único que me diferencia a mi de ustedes es que tuve la suerte de que me ofrecieran este espacio para expresarlo, agradezco profundamente esa libertad, que es uno de los ingredientes fundamentales del tema del cual voy a hablar aquí.

Rock: Término amplísimo que hoy abarca prácticamente todas las corrientes musicales surgidas desde los salvajes y primitivos ‘50s hasta nuestros días. Esa bestia que durante décadas intentaron dominarla con productos creados o impulsados desde discográficas y otras armas sutiles de las instituciones, pero que de una u otra forma siempre se las arregló para impactar, horrorizar, escandalizar y sorprender a todos, incluyendo a tus padres y tus profesores.

Esta historia que comenzó hace prácticamente 50 años, protagonizada por artistas que han dejado alguna huella importante en la historia de la humanidad, de la música y en mi vida. Si, admito que los artistas sobre los cuales voy a escribir cuentan con mi admiración y serán elegidos “a dedo” por mi. Esta columna no pretende ser una historia cronológica y completa de la historia del Rock ni mucho menos, ya que eso sería una obra faraónica y que podría ocupar cientos de libros. Esto tampoco significa que pueden llegar a quedar excluidos los artistas que no me gustan, porque en algunos casos ellos también hacen o hicieron alguna especie de marca en mi vida… quizás sea lo más cercano a un daño cerebral o una patada al hígado, pero tienen que admitir que es una marca al fin.

Quizás ustedes conozcan los comienzos del Rock, pero yo no dejo de sorprenderme cuando me encuentro con gente que piensa que todo empezó con The Beatles. No. Tampoco Elvis Presley se hizo famoso por las patéticas películas en las que actuó en los ‘60s y de hecho su exitosa carrera musical había comenzado unos años atrás. Claro que él también filmó sus primeras películas en los 50s, pero en aquellos primeros años él interpretaba por lo general a un rockero rebelde con toques de James Dean.

Si bien The Beatles y Elvis Presley fueron contemporáneos, este último apareció en escena 10 años antes de que los Fabulosos Cuatro comenzaran su reinado absoluto, y de hecho, Elvis fue una de las razones principales por la cual esos cuatro jóvenes de Liverpool tomaron sus instrumentos para conquistar al mundo… y a las mujeres, esa eterna fuente de inspiración para millones de canciones y otras de las razones por la cual muchos se convirtieron en músicos. Después de todo, fue el mismo John Lennon quien declaró: “Cuando éramos chicos y vivíamos en Liverpool, íbamos a ver las películas de Elvis como todo el mundo. De repente aparecía Elvis en la pantalla y todas las chicas empezaban a gritar de excitación. Y nosotros pensamos: ‘Ese es un buen trabajo’”.

No hay una escuela que enseñe rock and roll, por eso la única manera de aprenderlo es escuchar a los artistas que estuvieron antes que nosotros y beber de la fuente de sus estilos. Consejo: si escuchas que alguna banda dice que ellos son algo totalmente nuevo y que llegaron para revolucionar el rock con su música libre de influencias, ignóralos. No pierdas tu tiempo con ellos porque te están mintiendo. Muchísimas de las bandas que escuchamos durante las últimas tres décadas fueron influenciadas, conciente o inconscientemente, por The Beatles o por alguno de los monstruos sagrados del rock and roll.

Mamie Smith

Nadie inventó nada por inspiración divina, y hasta el mismo Elvis Presley fue influenciado por sus predecesores. Los origines del rock and roll podríamos comenzar a rastrearlos en las plantaciones de algodón en donde los negros Africanos esclavizados por los blancos en Estados Unidos cantaban Blues con precarias guitarras acústicas para expresar sus penas o para protestar contra sus amos disimuladamente de una manera que estos no llegaban a comprender. Estamos hablando de principios del 1900…Incluso existen grabaciones de Blues instrumentales que datan del año 1913. Recién en Agosto de 1920 de la mano de una cantante negra que actuaba en cabarets llamada Mamie Smith el genero llegó a convertirse en una fiebre a nivel nacional con su versión de “Crazy Blues”, el primer Blues grabado que se conoce. De allí el genero llegó al gran público marcando su influencia en el jazz, interpretado por cantantes negras como Bessie Smith y más tarde en los ‘30s por Billie Holiday.

Estoy seguro que los lectores más jóvenes habrán tenido que soportar acusaciones contra su idolo Marilyn Manson a quien lo señalan de satánico (acusaciones que francamente no le quitan el sueño a Manson, ya que el escándalo vende, esto es bien sabido). Lamento pincharles la burbuja, eso que escandaliza a tus padres o que hace que tu maestro te aburra con sus sermones, es lo mismo que dijeron sobre KISS, la banda Neoyorquina que nació en los ‘70s y se caracteriza por sus maquillajes y un excelente show escénico (y que Manson cita como una de sus principales influencias, dicho sea de paso). También por supuesto se dijo que si se pasan ciertas canciones de The Beatles al revés se podían escuchar mensajes satánicos. Hasta al mismo Elvis Presley se lo acusó de satánico por sus movimientos pélvicos que incitaban al sexo. ¿Y pensabas que Manson era un provocador original? Sigue leyendo…

Robert Johnson

Robert Johnson

La relación entre el rock y el diablo vienen desde sus mismas raíces. La leyenda cuenta que el legendario Bluesman Robert Johnson, protagonista de unas pocas grabaciones que tuvieron lugar en los años 30 y que lo ubicaron en el papel de pionero y figura mítica, era un hombre negro joven que vivía en Mississippi marcado por el deseo de convertirse en un gran músico de Blues y a quien le habían dicho que para lograrlo debía ir con su guitarra al cruce de caminos cercano a la plantación de Dockery. Allí él se encontró con un hombre negro enorme, el diablo en persona, quien tomó la guitarra que llevaba Robert, la afinó y se la regresó. En menos de un año, a cambio de su alma, Robert Johnson se convirtió en el rey de los cantantes de Blues del Delta, capaz de tocar, cantar y de crear los Blues más grandiosos que nadie haya escuchado antes. Por supuesto que esto es solo una leyenda, y la historia real de Johnson también es apasionante, pero sus influencias y como desarrolló sus habilidades son cosas mucho más reales que las que el mito intenta hacernos creer.

T-Bone Walker

T-Bone Walker. ¿Pensabas que Stevie Ray Vaughan o Jimi Hendrix crearon esa pose?

Por varios motivos el Blues es una de las influencias más fuertes del rock and roll, pero no es la única. También contiene ingredientes del rhythm and Blues, otro termino bastante amplio que actualmente se usa para enmarcar cualquier estilo de música interpretada por músicos negros, aunque en el principio estaba más ligado a las big bands. Del Jazz el rock and roll heredó la improvisación, la libertad y el swing. El guitarrista negro Chuck Berry, uno de los tantos padres del rock and  roll y creador del himno Johnny B. Goode, replicaba con su guitarra los arreglos de la sección de vientos, abriendo así un nuevo camino para la guitarra del rock and roll. Y por supuesto, Berry había tomado cosas de T-Bone Walker, guitarrista negro de los ‘40s que conectó el Blues acústico al nuevo sonido eléctrico. Su trabajo fue tan significativo que el mismo B.B. King, rey del Blues, lo cita como una de sus principales influencias.

Entre los ingredientes del rock and roll no debemos olvidar al gospel, la música que los negros cantaban en las iglesias, el boggie-woogie, presente en el estilo de piano de Johnny Johnson, pianista de Chuck Berry, y el rockabilly, una mezcla del Blues y el country interpretado generalmente por tríos en los cuales el contrabajo, un ritmo fuerte y pegadizo y un cantante energético y salvaje juegan un papel importante. Algunos nombres ilustres de este genero: Gene Vincent, Eddie Cochran, Johhny Burnette, Jerry Lee Lewis (ninguna relación con el actor cómico), Roy Orbison (si, los comienzos del autor de Pretty Woman y baladas inmortales como Only The Lonely fueron bien rockeros), Carl Perkins, entre otros.

Si bien Elvis Presley fue sin lugar a dudas el artista que abarcó todos estos estilos, pasándolo por su filtro personal y convirtiéndose en el rey indiscutido del rock and roll, no fue él quien le puso el nombre a esta mezcla.

Alan Freed

Alan Freed

Alan Freed, un DJ de una radio de Cleveland nacido en Pennsylvania fue quien lo comenzó a llamar “rock and roll” y el primer productor de espectáculos basado en bandas y artistas de rock. Basado en la sugerencia de un dueño de una tienda de discos quien le dijo a Freed que cada vez más adolescentes blancos compraban música negra, este convirtió a su programa de radio en el primero en pasar música negra para una audiencia conformada por adolescentes blancos. En 1951 el grupo vocal negro The Dominoes grabaron “Sixty Minute Man” y se convirtió en un éxito. La muy sugestiva letra usaba el termino “rock and roll” (que en Ingles es un sinónimo de tener relaciones sexuales), el cual Freed comenzó a usar al poco tiempo, y es muy probable que se haya inspirado en esta canción.

Por supuesto que el hecho de que Alan Freed difundiera la música negra entre los adolescentes blancos le trajo más de un dolor de cabeza con la sociedad Norteamericana de la época. En 1959 un comité del Gobierno de EEUU, a pedido de ASCAP (la Sociedad Norteamericana de Compositores, Autores y Editores) comenzó a investigar sobre denuncias que decían que varios DJs aceptaban “regalos” de las compañías discográficas a cambio de difundir más sus discos. Aunque atraparon a varios DJs en el escándalo, el comité decidió centrarse en Freed, a quien finalmente encontraron culpable de varios cargos y tuvo que enfrentar grandes perdidas, tanto en lo económico como en su reputación en el negocio, lo cual ocasionó su paulatina desaparición de la atención del público hasta su muerte en 1965 a los 43 años, totalmente quebrado, enfermo, sin empleo e incapacitado para trabajar. Es irónico que Freed fuera condenado tan severamente por algo que años más tarde se convirtió en parte del juego y del negocio del rock.

Freed amaba realmente al rock and roll y declaró que nunca pasó un disco que no le gustara y nunca se olvidó de donde provino esa música. De todos modos él era humano y también tuvo sus errores, a veces adjudicándose créditos compositivos donde no le pertenecían, pagándole poco a los artistas que contrataba para sus shows y se asoció con algunas personas cuestionadas. Alan Freed ingresó en el Rock And Roll Hall of Fame en 1986.

¿Parece increíble, no? Desde sus comienzos el rock fue relacionado con el satanismo y perseguido por grupos segregacionistas que escudándose tras una falsa moral quisieron durante años reprimir la voz de la juventud y la libertad, que solamente quería divertirse, expresar su sexualidad libremente y denunciar las injusticias sociales.

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